viernes, 12 de diciembre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
"Refundar el capitalismo"



sábado, 27 de septiembre de 2008
STOP GLOBAL WARMING (Quercus)
miércoles, 9 de abril de 2008
5 años sin JOSE COUSO

miércoles, 23 de enero de 2008
El muro



miércoles, 31 de octubre de 2007
Sentencia 11-M: el fin de la infamia

lunes, 22 de octubre de 2007
El MÁS imbécil del mes nº 3: Jaime Mayor Oreja
“¿Cómo voy a condenar lo que, sin duda, representaba a un sector muy amplio de españoles?""¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con normalidad y naturalidad?En mi tierra vasca hubo unos mitos infinitos. Fue mucho peor la guerra que el franquismo. Algunos dicen que las persecuciones en los pueblos vascos fueron
terribles, pero no debieron serlo tanto cuando todos los guardias civiles gallegos pedían ir al País Vasco. Era una situación de extraordinaria placidez."
jueves, 23 de agosto de 2007
El imbécil del mes nº 01: el Dr. Richard Cohen


Nuestro llorado Fary, gay-tipo según Cohen

Frank´n Further, probando sus juguetes
BONUS TRACK PICTURE:

Arzobispo Rouco Clavel, cuando nadie mira
PD: eternos agradecimientos a Juan Vader, por estar siempre alerta, y a Karry, por ser casi tan rápido como yo ;)
sábado, 17 de marzo de 2007
A.N.A.: Robótica contestataria



Hoy mismo: 4 años después de la invasión
jueves, 8 de marzo de 2007
jueves, 1 de febrero de 2007
Apagón Mundial

lunes, 11 de diciembre de 2006
Hasta nunca, miserable

sábado, 2 de septiembre de 2006
A.I.
miércoles, 26 de julio de 2006
"Cuatro observadores de la ONU murieron anoche en un bombardeo israelí sobre
el sur de Líbano. Annan ha exigido a Israel que investigue el ataque,
aparentemente deliberado"¿A esto se refería nuestro más internacional estadista-zombie cuando proclamó
hace 2 días que Israel "debe hacer lo que sea necesario para acabar con el
terrorismo?" ¿O quizás mi querido proto-zombie illuminati se refería al al bombardeo sistemático de civiles, hospitales y
ambulancias de la cruz roja, o a la utilización de bombas de fósforo...?No se equivoquen, en la nueva edición de la Enciclopedia Británica, al lado de la entrada "PELELES" aparece una foto de la última reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, pero Sharon, en tiempos de guerra (perdón, aquí nadie ha declarado una guerra, se trata de "legítima defensa"), queda feo desintegrar a gente que no está haciendo nada.
¿Me notan algo monotemático? Láncenme unos Katiushas y esperen al próximo post...
domingo, 23 de julio de 2006
En Tránsito
Atención: dentro de su vida rutinaria, banal, cotidiana, piense en una de las cosas más tristonas a las que se puede enfrentar...
Volver del aeropuerto cuando no eres tú quien embarca.
6:30 a.m. T4 (sí, ella!), Barajas, otro de los grandes ejemplos de Mondo Zombie que se materializan a nuestro alrededor, estimados conciudadanos. El paraíso aséptico soñado por Asimov en alguna de sus ciudad-robot, todo hábilmente encriptado en un código numérico que nosotros, zombies aún de carne y huesos, aún con capacidad para transpirar como cerdos, debemos aprender, memorizar y descodificar si queremos lograr el ansiado objetivo: saltar de una punta a otra del nuestro Mondo Zombie.
Ojeando un semanal en una cafetería globalizada con precios globalizados, mi vista bascula aleatoriamente entre una entrevista a Paul Auster y el rostro aburrido, resignado, de una pre-adolescente de ojos claros que mastica un donut globalizado (tipo americano, sin nuestro agujero) con exasperante languidez. Todos los colores de piel (y algún bronceado artificial) transitan alrededor, descrifando criptex en los paneles, señales, luminosos y pantallas. Un sacerdote negro regresa de Valencia después de disfrutar de unos días de merecido asueto. De contacto con el mar y las cervezas. No había ninguna prisa en volver. Lo de Ratzinger era simple papeleo, una reunión de empresa.
Frente a la niña-mujer, dos señoronas maduras de idéntico peinado cardado y supervitaminado parlotean animadas en un inglés norteamericano arrastrado, con ese deje gangoso tipo Pato Donald. La cría las mira inexpresiva, y se limita a responder con lánguidos "yeahs". A diferencia de sus acompañantes/familiares, su voz de patito es cristalina, limpia, todavía sin vicios ni virtudes.
Auster cree que "una de las tragedias de Estados Unidos es la total falta de interés en lo que ocurre en el resto del mundo" para después afirmar con pesadumbre "antes no éramos así"... Quizás esto sea aplicable a la gran masa zombie yanqui (aunque en menor medida a la masa zombi urbanita, más conectada, más cosmopolita), pero su gobierno sí que parece muy interesado, con el superzombie-marioneta embalsamado con cerebro de serrín y corazón de hojalata a la cabeza.
Ahora mismo está muy interesado en reorganizar Oriente Medio a su imagen y semejanza, lanzando proclamas universales de iluminado imbécil más propias de un sketch de los Monty Phyton que de un gran estadista internacional (¿y qué estará haciendo ahora JoseMari, nuestro mejor, más grande y más yanqui estadista-zombie? ¿repasando los dólares de su cuenta, cortesía de Murdoch INC.? ¿apretándose un cilicio en la pierna para purgar tanta ambición económica antes de distribuir fondos a sus numerosas fundaciones cuyo único objetivo es revertir beneficios a sí mismo?). En su obtuso patrón megacapitalista, el flujo comercial de esas máquinas que amputan y queman y explotan y desintegran la carne parece imparable. Hay que vestir a Israel (a su gobierno, no a su gente) con un traje blindado. Blindado por dentro con ese poderío militar tan entretenido y espectacular, y blindado por fuera como baluartes en la zona del "american way of life", que a estas alturas ya podemos denominar sin problemas "universal way of life". Porque Líbano está a su disposión, en bandeja de plata. Y Siria. E Irán, como su barbudo presidente, otro iluminado, siga dando ruedas de prensa absurdas, masturbándose con un virtual poderío nuclear que nunca le llegará ni a la suela de los zapatos al Gran Jefe Mundial, ni siquiera al propio Israel, para no salir de la zona.
Mientras tanto, miles de zombies, muchos sin brazos, sin piernas, sin voz, pululan hacia las fronteras de Líbano, arrastrando su maltrecha carne en una huída con pocas esperanzas. Otros zombies agonizan en hospitales, abocados sin más a la muerte infecciosa por la falta de material médico, retenido por el imprescindible bloqueo. Los demás pasan los días esperando escuchar las sirenas, agarrando a sus niños-zombies y tratando de sobrevivir debajo de las camas y los escombros, esperando que Alá tenga piedad y no les caiga sobre las cabezas el cybermisil que un F-16 robot ha lanzado desde 100 km de distancia.
La niña se levanta y recoge la bandeja con el desayuno. Me lanza una fugaz mirada y sonríe. Su sonrisa es igual de limpia que su voz. Las tres mujeres desaparecen, apresuradas, entre el gentío. Me pregunto si, dentro de unos pocos años, será capaz de enfrentarse a los monstruos que su propio país está alimentando. Me pregunto si se hará preguntas. Me pregunto si permitirá que su cerebro sea devorado. Me pregunto...














